Retrato · Redacción Cinalis · 3 de agosto de 2026

Alejandro Camacho: el rostro que la televisión mexicana convirtió en emblema

Del melodrama que marcó época en los ochenta a las comedias románticas del presente, un actor que hizo de la constancia su firma.

Alejandro Camacho: el rostro que la televisión mexicana convirtió en emblema
Empezó en el teatro universitario de la UNAM y decidió jugárselo todo a la actuación. La apuesta le salió redonda.

Hay actores que se miden por su versatilidad y otros por su permanencia. Alejandro Camacho pertenece al segundo grupo, aunque no le falte lo primero. Nacido en Ciudad de México el 11 de julio de 1954, cursó hasta el segundo año de la carrera de Filosofía y Letras en la UNAM, pero fue en el teatro universitario donde encontró su verdadera vocación. Allí decidió concentrar sus esfuerzos en la actuación, y esa apuesta —jugárselo todo a un oficio— terminó definiendo una trayectoria de décadas en la que su profesionalismo se convirtió en carta de presentación.

Si tuviéramos que resumir su figura en una tesis, sería esta: Camacho es uno de esos intérpretes cuya presencia da peso y seriedad a un proyecto, ya sea un melodrama de época o una comedia contemporánea. No es el actor del gesto extremo, sino el de la solidez; el que sostiene una escena desde la contención. Y esa fiabilidad explica por qué, más de treinta años después de sus primeros grandes papeles, sigue apareciendo en producciones que buscan un nombre que inspire confianza.

Su recorrido es también, en buena medida, la historia de la televisión mexicana y de cómo esa tradición ha dialogado con el cine de las últimas décadas. Camacho ha transitado ambos mundos con naturalidad, sin quedar atrapado en ninguno.

Los años que lo consagraron

El título que ancla su leyenda es la serie Cuna de Lobos, de 1986, donde interpretó a Alejandro Larios Creel. La trama gira en torno a Catalina Creel, esposa de Carlos Larios —cabeza del consorcio farmacéutico Lar Creel—, que decide envenenar a su marido para tomar el control de las empresas. El testamento complica todo: la dirección del grupo será para el primero de sus hijos en darle un heredero, y ese engranaje de ambición, farsa y venganza convirtió a la producción en un fenómeno. El personaje de Camacho, atrapado entre la cláusula del documento y sus propios cálculos, lo situó en el centro de uno de los melodramas más recordados de su generación. En estos datos figura con un 7,5 sobre 10 de media mundial.

Dos años después, en 1988, volvió al terreno del misterio con El extraño retorno de Diana Salazar, donde encarnó al Dr. Omar Santelmo. Aquella etapa consolidó su imagen de galán capaz de moverse entre la intriga y el drama sin perder gravedad. Son los cimientos de una carrera que no se apoyó en un solo golpe de suerte, sino en una sucesión de personajes que el público aprendió a reconocer.

De la telenovela a la comedia contemporánea

Lejos de anclarse en aquellos éxitos, Camacho siguió trabajando en registros distintos. En la serie Para Volver a Amar, de 2010, dio vida a Braulio Longoria, un título que en estos datos alcanza un 7,7 de media mundial, aunque conviene tomar esa cifra con prudencia por el número reducido de votos que la respaldan.

El salto más visible hacia la comedia romántica llegó con el cine reciente. En Todos queremos a alguien, de 2017, interpretó a Francisco dentro de una historia sobre Clara Barrón, una mujer con trabajo, casa y familia que lo tiene todo menos claro el amor, y que en una boda en México debe decidir entre su pasado y las posibilidades inesperadas del presente. Dos años más tarde participó en Como si fuera la primera vez, la versión mexicana de la comedia de 2004 protagonizada por Adam Sandler y Drew Barrymore, sobre un biólogo marino que se enamora de una mujer cuya memoria se borra cada noche.

Ese tránsito entre géneros continúa en producciones más recientes. En la serie Empire of Lies, de 2020, dio vida a Eugenio Serrano dentro de una trama de pasión prohibida, muertes misteriosas y secretos de corrupción; el título reúne un 7,5 de media mundial sobre 350 votos, un respaldo más amplio que el de la mayoría de sus obras en el catálogo. Y en la película Mother's Day Is Cancelled, de 2023, volvió al personaje de Francisco en una comedia sobre dos familias que se reúnen para celebrar el Día de las Madres y un secreto que amenaza con cambiarlo todo.

Un actor cómodo en el melodrama

Antes de esa etapa reciente, Camacho también dejó su huella en el cine de historias cruzadas. En Mujeres infieles 2, de 2003, interpretó a Jorge dentro de un mosaico de tres relatos de amor, desamor y desencuentros. Y en Seducción, de 2014, encarnó a un catedrático universitario, Erick Salazar, envuelto en una relación prohibida con la mejor amiga de su hija. Son piezas que muestran a un intérprete cómodo en el terreno del conflicto íntimo, allí donde el melodrama exige medida y no exceso.

Su obra en Cinalis

TítuloTipoAñoPapelMundo /10
Cuna de LobosSerie1986Actor (Alejandro Larios Creel)7,5
Empire of LiesSerie2020Actor (Eugenio Serrano)7,5
Para Volver a AmarSerie2010Actor (Braulio Longoria)7,7
El extraño retorno de Diana SalazarSerie1988Actor (Dr. Omar Santelmo)7,5
Todos queremos a alguienPelícula2017Actor (Francisco)6,5
Como si fuera la primera vezPelícula2019Actor (Gerardo)6,8
Mother's Day Is CancelledPelícula2023Actor (Francisco)7,3

Qué ver primero

Si quieres entender por qué su nombre pesa, empieza por Cuna de Lobos: es el melodrama que lo consagró y el mejor punto de entrada a su etapa clásica. Para verlo en un registro contemporáneo y con un respaldo de audiencia más sólido, Empire of Lies es la elección natural. Y si buscas su lado más ligero, Todos queremos a alguien muestra a un Camacho que se maneja con la misma comodidad en la comedia romántica que en la intriga.

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