Ángela Molina: el rostro del deseo en el cine de la Transición
Musa de Buñuel, icono de la España que despertaba y actriz de cuatro países, retrato de una intérprete que hizo del cuerpo y la mirada un idioma propio.
“Molina no interpreta la sensualidad: la habita, con una naturalidad que ningún manual enseña.”
Hay actrices que marcan una época y actrices que marcan varias. Ángela Molina pertenece a las segundas. Nacida en Madrid en 1955, dentro de una conocida dinastía de artistas, se convirtió muy pronto en uno de los rostros más representativos del cine de la Transición española: esa mujer de mirada intensa y presencia magnética que encarnaba, en pantalla, la libertad que el país entero estaba estrenando. Medio siglo después, con más de un centenar de películas a sus espaldas, sigue siendo una de las intérpretes más admiradas del cine en español.
Su carrera es también una lección de amplitud geográfica. Molina nunca se dejó encerrar en las fronteras de un solo cine: rodó en Italia, en Francia y en Latinoamérica con la misma soltura que en España, y atesoró por ello premios de fuera y de dentro —el David de Donatello de la Academia italiana, la Concha de Plata del Festival de San Sebastián— además de cinco nominaciones a los Goya y el Premio Nacional de Cinematografía. Pocas actrices españolas han sido tan verdaderamente internacionales sin dejar nunca de ser de aquí.
La musa de un maestro
El punto de partida de su leyenda tiene nombre y apellido: Luis Buñuel. El genio aragonés la eligió, junto a Carole Bouquet, para encarnar a la escurridiza Conchita en Ese oscuro objeto del deseo, su última película. Aquel personaje desdoblado en dos actrices —la fría y la ardiente— convirtió a Molina en imagen misma del deseo imposible, de la mujer que juega con la obsesión masculina hasta enloquecerla. Ser la musa de Buñuel en su testamento cinematográfico es una carta de presentación que casi nadie puede igualar.
Desde ahí construyó una figura irrepetible. Trabajó con los grandes directores del cine español que salía del franquismo y participó en películas que dialogaban directamente con la Historia reciente del país, como Operación Ogro, sobre el atentado que sacudió los últimos años de la dictadura. Molina fue, más que una intérprete, un símbolo de aquella España que aprendía a mirarse sin miedo.
Del deseo a la madurez
Lo notable de su trayectoria es que la belleza magnética de sus comienzos nunca fue una trampa: supo envejecer en pantalla convirtiéndose en una actriz de una profundidad todavía mayor. Pedro Almodóvar, gran conocedor de las actrices españolas, la reclamó para dos de sus películas. En Carne trémula fue Clara, pieza clave de un enredo pasional de amor, celos y violencia; y en Los abrazos rotos aportó su peso a un melodrama sobre la memoria y el cine dentro del cine. Su colaboración con Almodóvar la sitúa, por derecho propio, en la genealogía de las grandes intérpretes de su universo.
Su capacidad para transformarse encontró un terreno perfecto en Blancanieves, la audaz reinvención muda y en blanco y negro que Pablo Berger hizo del cuento de los Grimm, ambientada en la Sevilla taurina de los años veinte. En un cine sin diálogos, donde todo se juega en el gesto y la expresión, Molina demostró que su idioma verdadero siempre fue el del rostro.
Una actriz de cuatro cines
Su relación con Italia merece capítulo aparte. Fue una habitual del cine transalpino, y ahí están su trabajo en el fresco épico Baarìa, de Giuseppe Tornatore, o su intenso papel en La desconocida, el perturbador thriller del mismo director sobre una inmigrante marcada por el pasado. También cruzó el Atlántico para el cine latinoamericano y participó en grandes coproducciones históricas como 1492: La conquista del paraíso, de Ridley Scott. Esa movilidad —cuatro cines, tres idiomas, una sola voz— es la marca de una carrera excepcional.
Sus películas según la comunidad de Cinalis
| Película | Año | Papel | Cinalis /10 | Votos | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|---|
| Ese oscuro objeto del deseo | 1977 | Actor (Conchita) | — | — | 7,4 |
| Carne trémula | 1997 | Actor (Clara) | — | — | 7,0 |
| Broken Embraces | 2009 | Actor (Lena's Mother) | — | — | 7,1 |
| Blancanieves | 2012 | Actor (Doña Concha) | — | — | 7,3 |
| La desconocida | 2006 | Actor (Lucrezia) | — | — | 7,2 |
| Baarìa | 2009 | Actor (Sarina adulta) | — | — | 7,2 |
| 1492: La conquista del paraíso | 1992 | Actor (Beatrix) | — | — | 6,3 |
Aquí la comunidad de Cinalis todavía tiene tarea por delante: sus títulos apenas suman valoraciones, así que la tabla mide más su enorme alcance y la riqueza de su recorrido que el veredicto de nuestros usuarios. Lo que sí revela es una filmografía tan larga como diversa, repartida entre España, Italia, Francia y América.
Qué ver primero
Si quieres descubrir a Ángela Molina, empieza por Ese oscuro objeto del deseo: es el papel que la hizo mito y la última obra maestra de Buñuel. Después salta a Carne trémula para verla en el universo de Almodóvar. Y si quieres comprobar su talento para la transformación, Blancanieves es una fábula visual inolvidable. Puedes recorrer el resto de su trayectoria en su ficha de intérprete.










