Retrato · Redacción Cinalis · 3 de agosto de 2026

Bradley Cooper: el galán que quiso ser autor

De la resaca más rentable de Las Vegas al drama musical que dirigió, escribió y protagonizó, Cooper ha convertido su cara bonita en una coartada para el riesgo.

Bradley Cooper: el galán que quiso ser autor
En 2018 protagonizó, dirigió, produjo y escribió A Star Is Born: cuatro oficios en una sola película, y tres nominaciones a los Óscar como resultado.

Hay actores que llegan por la puerta grande y actores que la derriban a fuerza de papeles pequeños. Bradley Cooper pertenece a la segunda estirpe. Nacido en Filadelfia en 1975 y formado con un máster en Bellas Artes en The New School de Nueva York, pasó años en roles menores —la serie Alias, la comedia De boda en boda— antes de que una despedida de soltero en Las Vegas lo pusiera en el mapa. La broma es que su gran éxito fue una comedia de resaca; la verdad es que Cooper la usó como trampolín para irse a un sitio muy distinto.

Porque lo interesante de su carrera no es la fama, sino lo que hizo con ella. Cuando el mundo lo quería como galán de comedia rentable, él eligió el desequilibrio de un hombre recién salido de una institución mental, el nervio de un agente del FBI y, finalmente, la piel de un director de cine. Cooper es de los pocos que han transformado el capital de la taquilla en licencia para el riesgo: cada éxito comercial le compró un drama incómodo.

Es actor, actor de voz, director, guionista, productor y también cantante y compositor. No es una lista de vanidades: cada una de esas etiquetas se ha materializado en un proyecto concreto, y varias en el mismo. Ese es el retrato que interesa contar.

Del gamberro al inestable

El salto llegó con Resacón en Las Vegas (2009), donde su Phil Wenneck lidera una juerga que se convierte en misterio a la mañana siguiente: novio desaparecido, un tigre y un bebé en la suite. El éxito crítico y comercial arrastró dos secuelas, Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia! (2011) y Resacón 3 (2013), que cerraron una franquicia difícil de igualar en rentabilidad. Cooper podría haber vivido de esa carta.

No lo hizo. En Sin límites (2011) encarnó a un escritor bloqueado que prueba una droga capaz de exprimir todas sus facultades mentales, un thriller que ya apuntaba a su gusto por los personajes al filo. Y en El lado bueno de las cosas (2012) dio el giro definitivo: Pat Solatano vuelve a casa de sus padres tras ocho meses internado, empeñado en recuperar a su ex, hasta que una chica con sus propios problemas le enseña a mirar distinto. El personaje le valió una nominación al Óscar. A partir de ahí, la fórmula quedó clara.

El actor que se vuelve director

Su asociación con David O. Russell siguió en La gran estafa americana (2013), donde su Richie DiMaso empuja a un estafador y su socia a un peligroso caso del FBI, y años después en Joy (2015). Pero el papel que consolidó su seriedad fue Chris Kyle en El francotirador (2014): un marine enviado a Irak que salva incontables vidas y se gana el apodo de 'Leyenda', mientras libra otra guerra, la de ser marido y padre desde el otro lado del mundo. Otra nominación al Óscar.

El movimiento decisivo llegó en 2018. En Ha nacido una estrella Cooper protagonizó, dirigió, produjo y escribió la historia de Jackson Maine, una estrella de la música que descubre y enamora a una joven artista a punto de rendirse. Fue éxito crítico y comercial, le dio tres nominaciones a los Óscar y confirmó lo que su filmografía venía insinuando: quería ser autor, no solo intérprete. La banda sonora, grabada con Lady Gaga, alcanzó el número uno en veintiún países y fue el cuarto disco más vendido de aquel año.

El otro Cooper: la voz y el villano

Hay una segunda carrera dentro de la carrera. Desde Guardianes de la galaxia (2014), Cooper presta su voz a Rocket, el mapache armado que se cuela en el cuarteto de inadaptados de Peter Quill; lo repitió en Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2017), Thor: Amor y Trueno (2022) y Guardianes de la Galaxia: Volumen 3 (2023), esta última centrada precisamente en el turbulento pasado del personaje. Es un trabajo invisible y enorme a la vez.

Y luego está el Cooper que se atreve con lo turbio: el buscavidas Stanton Carlisle de El callejón de las almas perdidas (2021), que se compincha con una pitonisa para estafar, o el chef obsesionado con la perfección de Una buena receta (2015). Incluso en el reparto coral de Cruce de caminos (2013), como policía novato frente a un mundo corrupto, aprovecha el margen para no repetirse.

Su obra en Cinalis

TítuloTipoAñoPapelMundo /10
El lado bueno de las cosasPelícula2012Actor (Pat Solatano Jr.)7,2
El francotiradorPelícula2014Actor (Chris Kyle)7,4
Ha nacido una estrellaPelícula2018Director7,5
Resacón en Las VegasPelícula2009Actor (Phil Wenneck)7,3
El callejón de las almas perdidasPelícula2021Actor (Stanton Carlisle)6,9
Cruce de caminosPelícula2013Actor (Avery Cross)7,0
Guardianes de la galaxiaPelícula2014Actor (Rocket (voice))7,9
Sin límitesPelícula2011Actor (Edward Morra)7,2

Qué ver primero

Si quieres entender por qué se lo toman en serio, empieza por El lado bueno de las cosas: el papel que lo sacó de la comedia y lo colocó en la conversación de los premios. Sigue con El francotirador (nota mundial 7,4 sobre unos 13.700 votos), su trabajo más contenido y físico. Y termina con Ha nacido una estrella, donde por fin firma la película entera: dirección, guion, interpretación y canto en un mismo gesto.

Y si prefieres el Cooper que arrancó todo, Resacón en Las Vegas sigue siendo un buen recordatorio de dónde partió el actor que luego quiso hacer cine de autor.

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