Claudette Maillé: la mexicana que nació al cine en la cocina de Tita
De la Gertrudis de Como agua para chocolate al terror y las series contemporáneas, un retrato de una actriz que ha atravesado tres décadas de cine mexicano sin perder el paso.
“Su Gertrudis pertenece a una de las historias de amor y gastronomía más recordadas del cine mexicano.”
Hay carreras que se leen mejor por sus extremos. La de Claudette Maillé, nacida en Ciudad de México en 1964, empieza en dos películas de 1992 que hoy pertenecen al canon del cine mexicano y llega, más de tres décadas después, a series de plataforma y a un cine popular que llena salas. Entre un punto y otro no hay línea recta, sino un recorrido lleno de curvas: melodrama, terror, thriller político, comedia romántica y hasta la alegoría más incómoda. Pocas trayectorias resumen tan bien la mutación del cine mexicano de los años noventa a hoy.
Si hay un papel que la ata a la memoria colectiva, es el de Gertrudis en Como agua para chocolate, aquella historia de amor y gastronomía ambientada en el México de principios del siglo XX donde Tita y Pedro renuncian a su amor por mandato de Mamá Elena. Ese mismo año, Maillé aparecía en Sólo con tu pareja, la comedia negra sobre un publicista casanova al que una enfermera despechada le hace creer que es seropositivo. Dos películas de 1992, dos registros opuestos, y una actriz que ya se movía entre ambos con soltura.
Lo interesante es que Maillé no se quedó anclada en aquel momento fundacional. Ha seguido apareciendo en producciones que dialogan con el México de cada época, desde el terror comercial hasta la política reciente. Este perfil no es una biografía completa, sino una lectura de sus títulos en Cinalis: los que dibujan mejor su perfil de actriz de reparto sólida y camaleónica.
De la cocina de Tita al cine de género
Como agua para chocolate es, con diferencia, el título de esta selección con más recorrido y respaldo: su media mundial de 7,3 se sostiene sobre 560 votos, una cifra muy por encima del resto de su filmografía aquí reunida. Es la película que la presenta ante un público internacional y la que fija su imagen dentro de aquella oleada de cine mexicano que cruzó fronteras a comienzos de los noventa.
Catorce años después, Maillé se sumergía en el terror con KM 31: Kilómetro 31, un enorme éxito de taquilla en México donde interpreta un doble papel, Mamá Catalina y Ágata. La historia de las hermanas gemelas con conexión casi telepática, una de ellas atrapada entre el mundo de los vivos y el de los muertos tras un accidente en la carretera, le dio ocasión de trabajar el registro sobrenatural sin abandonar el peso dramático.
En el extremo más radical de su filmografía está We Are the Flesh, descrita como un debut abrumador y una oscurísima alegoría de México: en un país apocalíptico, un hombre que destila y bebe alcohol en una casa que pretende convertir en una cueva con forma de vientre materno acoge a dos hermanos y los inicia en una extraña relación. Es la clase de película que muchos actores evitan; que Maillé figure en ella dice algo de su disposición a habitar el cine mexicano más incómodo, no solo el más amable.
El thriller político y la comedia popular
Su presencia en el cine y la televisión recientes muestra otra faceta: la de actriz que sostiene tramas colectivas. En Colosio: El asesinato interpreta a Clara dentro de un relato ambientado en el turbulento México de 1994, con el asesinato del candidato oficialista y una investigación secreta que se acerca peligrosamente a la verdad. En la misma cuerda del thriller de actualidad, la serie Tijuana la sitúa como Federica entre los periodistas que arriesgan la vida para esclarecer el crimen de un político prominente.
Ese pulso con lo político convive con un cine más luminoso y comercial. En Hasta que la boda nos separe da vida a Concha dentro de una comedia sobre una pareja que, incapaz de decidir entre una boda moderna en la playa y otra tradicional al estilo mexicano, acaba organizando las dos el mismo día. También aparece en Thirty Something, Single and Fabulous, sobre una escritora que, tras rechazar una propuesta de matrimonio, aprovecha su soltería para redefinirse. Y en la serie Búnker interpreta a Amparo, en la historia de un hombre que ha perdido el respeto de su familia y solo encuentra paz en el viejo búnker de su sótano.
A esa lista se suman Perfect Obedience, como la señora Alcérreca en un drama sobre poder y obediencia dentro de una orden religiosa; Lost Girl, donde interpreta a Blanca en el relato de un aspirante a director de orquesta desconcertado por la desaparición de su novia; y Non Negotiable, en la que da vida a Carrasco dentro de una comedia sobre un negociador de rehenes que acaba mediando también en su propio matrimonio. Un título futuro, ¿Quieres ser mi novia?, prevista para 2026, la mantiene activa en la comedia romántica.
Su obra en Cinalis
| Título | Tipo | Año | Papel | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|
| Como agua para chocolate | Película | 1992 | Actor (Gertrudis) | 7,3 |
| Sólo con tu pareja | Película | 1992 | Actor (Burbus) | 6,5 |
| KM 31: Kilómetro 31 | Película | 2006 | Actor (Mamá Catalina y Ágata) | 6,1 |
| Colosio: El asesinato | Película | 2012 | Actor (Clara) | 7,0 |
| Perfect Obedience | Película | 2014 | Actor (Señora Alcérreca) | 6,5 |
| Tijuana | Serie | 2019 | Actor (Federica) | 6,9 |
| Búnker | Serie | 2021 | Actor (Amparo) | 7,3 |
| Hasta que la boda nos separe | Película | 2018 | Actor (Concha) | 7,7 |
Qué ver primero
El punto de partida es evidente: Como agua para chocolate, no solo por su papel de Gertrudis, sino porque es el título con más respaldo de esta selección y la mejor puerta de entrada a lo que Maillé representa dentro del cine mexicano de su generación.
De ahí conviene saltar a Sólo con tu pareja, la comedia negra del mismo año, para verla en un registro opuesto y comprobar su versatilidad ya desde el arranque de su carrera.
Y para asomarse a su faceta de género, KM 31: Kilómetro 31 ofrece un doble papel y el terror comercial que arrasó en las salas mexicanas; quien prefiera el thriller de actualidad puede empezar por Colosio: El asesinato. Tres puertas distintas para una actriz que nunca se limitó a una sola habitación.










