Darío Grandinetti: la voz grave que Almodóvar supo escuchar
De las inferiores de Newell's a un Emmy Internacional, el rosarino construyó una de las carreras más sólidas del cine argentino con incursiones decisivas en España.
“En 2001 recibió el Premio Konex como uno de los cinco mejores actores de cine argentinos de los años noventa; una década después, el Emmy Internacional confirmó lo que ya se sabía.”
Hay actores que se imponen por la presencia y otros que lo hacen por la contención. Darío Grandinetti (Rosario, 5 de marzo de 1959) pertenece al segundo grupo: un intérprete que domina el silencio, la mirada que sostiene una escena sin subrayarla, la gravedad que convierte a un personaje secundario en el corazón emocional de una película. Su recorrido es prevalentemente argentino, pero su nombre saltó las fronteras del Río de la Plata cuando Pedro Almodóvar lo eligió para uno de los papeles que definirían su prestigio internacional.
Antes del cine hubo otra vida. Su padre trabajaba en la Junta Nacional de Granos, y el propio Darío entró allí como auxiliar; en Rosario también jugó en las inferiores de Newell's Old Boys. El teatro fue una elección posterior, y el traslado a Buenos Aires por razones laborales terminó empujándolo hacia la actuación. Debutó en televisión en 1980 con la serie Donde pueda quererte y en cine en 1984 con Darse cuenta. Desde entonces no ha dejado de trabajar.
Ese doble movimiento —raíz argentina, proyección española— es la clave para entender su figura. Grandinetti es, a la vez, uno de los mejores actores argentinos de su generación y un rostro familiar para el público de España, donde ha encadenado películas y series a lo largo de décadas.
Del poeta bohemio al periodista de Almodóvar
Uno de sus papeles argentinos más recordados es Oliverio en The Dark Side of the Heart (1992), un poeta que recorre Buenos Aires buscando a una mujer capaz de "volar", con textos de Benedetti, Gelman y Girondo entretejidos en la trama. Es el tipo de personaje que le sienta bien: un hombre atravesado por la palabra y por la muerte, en el que la interpretación tiene que ser puro estado de ánimo.
El salto definitivo llegó con Hable con ella (2002), donde Grandinetti dio vida a Marco, un escritor maduro cuya emoción ante un espectáculo de danza —el llanto de la primera escena— abre una de las amistades más singulares del cine de Almodóvar. Marco y Benigno se reencuentran en una clínica, cada uno velando a una mujer en coma, y de ese cruce nace la película. No es casualidad que ese personaje fuera el que consolidó su relación con el director manchego: Almodóvar necesitaba a alguien capaz de encarnar la ternura contenida sin caer en el sentimentalismo, y Grandinetti se lo dio.
Esa colaboración tuvo continuidad años más tarde en Julieta (2016), donde interpretó a Lorenzo dentro de una historia sobre el dolor, la culpa y la pérdida narrada desde la perspectiva de una mujer que decide escribir sobre su hija desaparecida. Dos películas, dos registros, un mismo actor confiable para el detalle emocional.
Villanos, cómplices y figuras de peso
Grandinetti también sabe habitar la ambigüedad y la amenaza. En Rojo (2018) es Claudio, un abogado reconocido de una ciudad de provincias argentina de los años setenta al que un encuentro violento en un restaurante arrastra hacia un camino de secretos y silencios. Y en el celebrado mosaico de Wild Tales (2014) aparece como Salgado en el segmento "Pasternak", una de las historias de esa película sobre personas que cruzan la delgada frontera entre la civilización y la barbarie. Entre los títulos de esta selección con respaldo amplio de votos, Wild Tales es de los mejor puntuados, con un 7,9 sobre casi 3.800 votos, seguida de la propia Hable con ella (7,6).
Su presencia también sostiene relatos españoles de género. En el thriller Killing Words (2004) es Ramón, un hombre aparentemente inofensivo que confiesa ser un asesino en serie, en un juego de persecución donde no se sabe quién persigue a quién. Y en el terror de The Pact (2018) encarna al desconocido que propone un pacto imposible a una madre desesperada.
En televisión su recorrido es igual de variado. En la serie argentina En terapia (2012) fue Carlos, dentro de un formato construido íntegramente alrededor de sesiones de psicoanálisis; ese mismo año, su trabajo en el ciclo Televisión por la inclusión le valió el Premio Emmy Internacional al mejor actor. Más recientemente ha aparecido en producciones como la serie Hierro (2019), un thriller ambientado en la isla canaria, y ha encarnado figuras de gran peso en la ficción argentina: César Menotti en Maradona: Sueño bendito (2021) y Juan Domingo Perón en Santa Evita (2022).
Su obra en Cinalis
| Título | Tipo | Año | Papel | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|
| Hable con ella | Película | 2002 | Actor (Marco) | 7,6 |
| Wild Tales | Película | 2014 | Actor (Salgado (segment "Pasternak")) | 7,9 |
| Julieta | Película | 2016 | Actor (Lorenzo) | 7,0 |
| The Dark Side of the Heart | Película | 1992 | Actor (Oliverio) | 7,3 |
| Rojo | Película | 2018 | Actor (Claudio) | 6,0 |
| Santa Evita | Serie | 2022 | Actor (Juan Domingo Perón) | 7,8 |
| En terapia | Serie | 2012 | Actor (Carlos) | 6,1 |
Qué ver primero
Si te acercas a Grandinetti por primera vez, empieza por Hable con ella: es el papel que lo abrió al público internacional y una de las cimas del cine de Almodóvar, con Marco como su ancla emocional. Después salta a Wild Tales, donde su segmento forma parte de uno de los repartos corales más celebrados del cine argentino reciente, y que en estos datos es de los títulos con mayor respaldo de votos. Para ver su faceta más argentina y poética, The Dark Side of the Heart muestra al actor en estado puro, entregado a un personaje hecho de palabra y deseo. Tres puertas de entrada a un intérprete que lleva más de cuatro décadas eligiendo bien.











