Retrato · Redacción Cinalis · 30 de julio de 2026

Ilse Salas: el arte de habitar la incomodidad

De la comedia agridulce de Güeros al derrumbe silencioso de Las niñas bien, la actriz mexicana convirtió la contradicción de clase en su territorio interpretativo.

Ilse Salas: el arte de habitar la incomodidad
Por su papel protagónico en Güeros y en Las niñas bien recibió dos nominaciones al Ariel a la mejor actriz, y ganó por la segunda.

Hay actrices que se acomodan en un solo registro y viven bien de él. Ilse Salas eligió el camino contrario: instalarse en la incomodidad, en esos personajes que sonríen mientras el suelo se abre bajo sus pies. Nacida en Ciudad de México en 1981, ha aparecido en más de quince películas desde 2010, y su carrera se lee como un pulso constante entre el cine de autor mexicano y los formatos más populares de la televisión.

Su reconocimiento crítico tiene nombre y apellido. Por sus papeles protagónicos en las películas Las niñas bien y en Güeros recibió dos nominaciones al premio Ariel a la mejor actriz, y se llevó la estatuilla por la segunda. No es un dato menor: hablamos de una intérprete a la que la industria de su país reconoce por su capacidad de sostener una película entera sobre sus hombros, no por acompañar desde el margen.

Lo interesante de Salas es que ese prestigio no la ha vuelto una actriz de nicho. Su trabajo se reparte entre el drama exigente y el entretenimiento de consumo masivo con la misma naturalidad, y esa amplitud es, precisamente, lo que la hace difícil de encasillar.

De la ciudad rota al retrato de clase

Su papel de Ana en Güeros la puso en el mapa del nuevo cine mexicano. La película sigue a Sombra y Santos, dos jóvenes que viven en un apartamento al que ya le cortaron la luz por no pagar la renta, y el viaje que emprenden —junto al hermano menor de Sombra— para rendir homenaje a un músico mítico que casi nadie conoce. Es un relato de deriva urbana, en blanco y negro, donde los personajes se mueven por una ciudad que parece contenerlos y expulsarlos a la vez. Con 162 votos, la cinta acumula una media mundial de 7,5, una de las cifras más sólidas dentro de sus títulos en Cinalis.

Esa mirada sobre las fronteras sociales reaparece en The Good Girls, donde interpreta a Sofia. Entre casas de lujo, autos Grand Marquis y música de Julio Iglesias, Yuri y Menudo, la película retrata a un grupo de mujeres que viven los devenires del clasismo, las buenas costumbres y las crisis económicas. Es terreno familiar para Salas: personajes que pertenecen a un mundo de apariencias y que ven cómo ese mundo se agrieta sin que ellas puedan hacer nada. Su registro para la fragilidad enmascarada de dignidad es, quizá, lo mejor de su repertorio.

En ese mismo tono opera Museo, ambientada en el México de 1985, donde encarna a Silvia Núñez dentro de la historia de dos estudiantes de veterinaria que perpetran un atraco audaz en el Museo Nacional de Antropología, escapando con más de cien piezas invaluables de arte maya sin medir las consecuencias.

Historia, literatura y populismo televisivo

Salas también ha entrado en el terreno de lo histórico y lo literario. En la serie Historia de un crimen: Colosio da vida a Diana Laura Riojas de Colosio, dentro de una ficción que, veinticinco años después, revive la investigación del asesinato de un candidato a la presidencia de México. Y en Pedro Páramo interpreta a Susana San Juan, en un relato sobre un hombre que busca a su padre en un pueblo condenado por la violencia y la furia de un amor frustrado.

Esa vocación por lo histórico ya asomaba en Cantinflas, donde encarnó a Valentina Ivanova en la crónica del cruce entre el excéntrico productor de Broadway Mike Todd y el cómico Mario Moreno, cuyo personaje lo convirtió en un ícono del cine mexicano.

Pero sería injusto reducirla al cine de autor y al drama de época. Salas ha demostrado que no le teme al formato popular: en 100 días para enamorarnos interpreta a Constanza, una mujer que, harta de que su marido la ignore y nunca haga nada en casa, acuerda separarse cien días para ver si vuelve la chispa. La serie reúne 1.041 votos y una media mundial de 7,7, la muestra más nutrida de esta selección. Que una actriz de su calibre se mueva con soltura en la comedia romántica seriada dice mucho de su ausencia de prejuicios.

Un presente que mira al futuro

El catálogo también recoge apuestas recientes y por venir: la película familiar Mi maestra se comió a mi amigo, donde es Miss Rojas, y dos series anunciadas para 2026, Desierto futuro —sobre un psicólogo que crea robots humanoides para procesar los duelos— y Santita. Es la agenda de una intérprete que no se ha detenido a explotar una fórmula, sino que sigue moviéndose entre géneros, registros y plataformas.

Su obra en Cinalis

TítuloTipoAñoPapelMundo /10
GüerosPelícula2014Actor (Ana)7,5
MuseoPelícula2018Actor (Silvia Núñez)6,5
The Good GirlsPelícula2019Actor (Sofia)6,5
Pedro PáramoPelícula2024Actor (Susana San Juan)6,9
Historia de un crimen: ColosioSerie2019Actor (Diana Laura Riojas de Colosio)7,3
100 días para enamorarnosSerie2020Actor (Constanza Franco)7,7
CantinflasPelícula2014Actor (Valentina Ivanova)6,6

Qué ver primero

Si nunca has visto nada suyo, empieza por Güeros: es la película que la reveló, la que le valió una de sus nominaciones al Ariel y, con 162 votos, una de las mejor respaldadas de esta selección. Un buen retrato de su capacidad para el naturalismo urbano.

Después, salta a The Good Girls para verla en su terreno predilecto: el de las mujeres atrapadas entre el clasismo y las apariencias que se derrumban. Y si prefieres un registro más ligero, la serie 100 días para enamorarnos —la más votada de este grupo— demuestra que su talento no necesita el drama pesado para brillar.

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