María Rojo: la voz del cine mexicano que nunca dejó de mirar de frente
Más de seis décadas de oficio, once nominaciones al Ariel y un lugar en la Academia de Hollywood. Un retrato de una de las grandes actrices de la historia de México.
“Es la primera actriz en recibir el Premio Bellas Artes por su trayectoria, y ganadora del Ariel, incluido el Ariel de Oro, sobre un total de once nominaciones.”
Hay carreras que se miden en títulos y otras que se miden en épocas. La de María Rojo, nacida en Ciudad de México el 15 de agosto de 1943 como María de Lourdes Rojo e Incháustegui, pertenece a la segunda categoría. Empezó a los ocho años, seleccionada en un casting para el programa Teatro Fantástico, donde encarnó a la niña Ciquirritica, y desde entonces no ha soltado el oficio: una trayectoria que supera los sesenta años entre cine, teatro y televisión. Pocas actrices pueden decir que su nombre atraviesa tantas décadas del audiovisual mexicano sin haber perdido nunca el filo.
La dimensión de su figura no es una impresión: es la primera actriz en recibir el Premio Bellas Artes por su gran trayectoria, y ganadora del Ariel —incluido el Ariel de Oro— sobre un total de once nominaciones. En 2018, además, la Academy of Motion Picture Arts and Sciences la invitó oficialmente a formar parte de sus nuevos miembros. Está considerada una de las mejores actrices de la historia de México, y basta repasar los papeles que atesora en el catálogo de Cinalis para entender por qué.
Lo que ata su trabajo no es un registro, sino una mirada: Rojo suele estar en las películas que México se atreve a contarse a sí mismo, esas que hurgan en la violencia, la memoria y la corrupción sin pedir permiso.
La actriz de las heridas nacionales
Si hay una película que resume la clase de cine que Rojo ha habitado, es Rojo Amanecer, donde interpreta a Alicia. El relato reconstruye el 2 de octubre de 1968, cuando un levantamiento estudiantil desemboca en violencia después de que el gobierno mexicano empieza a usar la fuerza letal contra los manifestantes. Es un cine de encierro y de duelo colectivo, y sus 8,2 sobre 10 (sobre 143 votos en TMDB) confirman que sigue resonando como pieza de memoria más que como simple película de época.
Esa vocación por lo incómodo asoma también en Las Poquianchis, donde da vida a Lupe en un relato sobre una red de prostitución protegida por las autoridades en un pueblo de Guanajuato en los años cincuenta, y en Castle of Purity, la alegoría de un padre austero que encierra a su familia entre las cuatro paredes de una mansión convertida en distopía. Son títulos que combinan denuncia política y estudio de personajes atrapados, exactamente el terreno donde Rojo se mueve con soltura.
Más cerca en el tiempo, El infierno la sitúa como Doña Mari Reyes en una sátira de humor negro sobre el narco, la crisis económica, la corrupción y la violencia irracional, ambientada en las fiestas del Bicentenario. Con un 7,9 sobre 777 votos, es de sus trabajos con mayor respaldo de público en Cinalis, y la muestra dentro de un cine mexicano que se ríe para no gritar. En esa misma línea satírica está La dictadura perfecta, donde interpreta a Doña Chole en una historia sobre una televisora que manipula la imagen de un gobernador corrupto.
Del retrato coral a la frontera
Otra veta de su filmografía es la del gran fresco coral. En Midaq Alley encarna a Doña Cata, lectora del tarot, dentro de un mosaico de vidas cruzadas en pleno centro de la Ciudad de México: don Ru y su cantina, jóvenes enamorados de la bella Alma, la búsqueda de amor de Susanita. Es el tipo de relato donde cada personaje carga su propia historia, y Rojo aporta densidad a un reparto amplio.
El otro gran tema que la cruza es el de la migración. En Under the Same Moon da vida a Reyna en una historia sobre una madre que emigra de manera ilegal a Estados Unidos y su hijo de nueve años que intenta cruzar la frontera para reencontrarse con ella. Y en registros más íntimos aparecen Violet Perfume: Nobody Hears You, donde interpreta a la madre de Yessica en un drama adolescente marcado por la violencia, y Homework, un relato de reencuentro amoroso y cámaras escondidas en el que figura como Virginia / María.
Una presencia constante en televisión
Rojo nunca ha renunciado a la pantalla chica. Su papel de Lucrecia Vargas en la telenovela Mariana de la Noche, la Fabiola de la comedia Casados con hijos o su Maribel en Hasta que te conocí demuestran que el melodrama y la comedia televisiva forman parte natural de su repertorio. Más recientemente ha sumado a Prudencia Morales en la telenovela Amanecer, prueba de que, ya bien entrada su octava década, sigue en activo y ocupando lugares centrales en los relatos que México pone en pantalla.
Su obra en Cinalis
| Título | Tipo | Año | Papel | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|
| Rojo Amanecer | Película | 1990 | Actor (Alicia) | 8,2 |
| El infierno | Película | 2010 | Actor (Doña Mari Reyes) | 7,9 |
| Midaq Alley | Película | 1995 | Actor (Doña Cata) | 7,2 |
| Castle of Purity | Película | 1973 | Actor (Young at store) | 7,4 |
| Under the Same Moon | Película | 2007 | Actor (Reyna) | 7,8 |
| La dictadura perfecta | Película | 2014 | Actor (Doña Chole) | 7,4 |
| Violet Perfume: Nobody Hears You | Película | 2001 | Actor (Madre de Yessica) | 7,8 |
Qué ver primero
Si quieres entender por qué María Rojo es una figura mayor, empieza por Rojo Amanecer: su Alicia dentro de la reconstrucción del 2 de octubre de 1968 es cine de memoria en estado puro, y su 8,2 sobre 143 votos lo respalda.
Después, salta a El infierno, la sátira de humor negro sobre el narco donde interpreta a Doña Mari Reyes; con un 7,9 sobre 777 votos es de sus trabajos con más público en Cinalis, y da la medida de su capacidad para habitar el cine incómodo.
Y para ver otra faceta, Midaq Alley: su lectora del tarot Doña Cata en un fresco coral de la Ciudad de México muestra cómo Rojo puede sostener un personaje en medio de un reparto extenso sin perder presencia.










