Megan Montaner: la actriz que llegó a Madrid sin experiencia y terminó sosteniendo ficciones enteras
De un estudio de maquillaje en Huesca a los repartos más exigentes de la televisión española: el retrato de una intérprete que apostó por ponerse delante de la cámara.
“Con los pocos ahorros que tenía se trasladó a Madrid sin ninguna experiencia y empezó a estudiar interpretación.”
Hay carreras que empiezan con un giro de guion propio. Megan Montaner nació en Huesca en 1987 y su primer contacto con el audiovisual no fue interpretando: estudió maquillaje y con ese oficio empezó a trabajar en la cadena Localia de su ciudad. Pero pronto entendió algo que muchos tardan años en descubrir, y ella supo casi de inmediato: su sitio no estaba detrás de la cámara, sino delante. Con los pocos ahorros que tenía se trasladó a Madrid sin ninguna experiencia y se formó en interpretación en la escuela de Cristina Rota, entre 2008 y 2010.
Esa decisión —dejar un trabajo seguro por una intuición— define bastante bien la clase de actriz en la que se convirtió: una intérprete que ha construido su carrera principalmente en televisión, moviéndose entre el drama de época, el thriller de investigación y la ficción coral. En el terreno donde más se ha jugado, el de las series que necesitan un rostro que las sostenga capítulo a capítulo, Montaner ha demostrado ser una pieza fiable.
Lo interesante de su filmografía es que no se ha encasillado. Ha sido la joven que llega a un hotel de principios de siglo, la investigadora que se adentra en un pueblo lleno de secretos, la mujer atrapada en un mundo donde nada es lo que parece. Cada uno de esos registros pide algo distinto, y ella los ha ido sumando sin renunciar a ninguno.
De un hotel de época a los Pirineos
La televisión de época le dio uno de sus primeros papeles de peso en Gran Hotel, donde interpretó a Maite. La serie, ambientada a comienzos del siglo XX, arranca en 1905 con la llegada de Julio a una lujosa residencia mientras busca pistas sobre su hermana desaparecida; a su alrededor se teje un entramado de secretos y romances que convirtió el formato en un fenómeno del melodrama histórico. Es una ficción con nota mundial de 7,8 (sobre 111 votos), un dato modesto en volumen pero coherente con el prestigio del título.
Unos años después llegó La caza, y con ella un cambio de registro clave. Aquí Montaner es Sara Campos, joven sargento de la UCO especializada en desapariciones, que investiga junto a un teniente al final de su carrera el regreso de una de dos niñas desaparecidas cinco años atrás en Monteperdido, un pueblo del Pirineo. La sinopsis lo resume con una frase que define el tono: "el monstruo está entre ellos". Es el thriller rural en su versión más asfixiante, y le exige una interpretación de contención y método distinta a la del melodrama de época.
Entre medias hizo otros papeles televisivos que amplían el mapa: fue Sara Domingo en La embajada, un drama de corrupción diplomática ambientado en la embajada española en Bangkok, y Elena Pons en Velvet Colección, la continuación ambientada en 1967 de la saga de moda de los grandes almacenes.
Elena, María y el registro que sostiene una historia
Su papel más reconocible en tiempos recientes es probablemente Elena en 30 monedas, la serie donde Vergara, Paco y Elena libran una batalla por el control de las treinta monedas por las que Judas traicionó a Jesús, en un mundo donde "nada es lo que parece". Con un 7,3 de nota mundial sobre 654 votos —de largo el título con más respaldo de esta selección—, es la ficción que mejor combina alcance popular y ambición formal en su trayectoria reciente.
En una dirección casi opuesta se sitúa Entre tierras, donde encarna a María Fernández, una mujer andaluza que, tras la muerte de su padre y para asegurar el futuro de su familia, acepta casarse con un terrateniente manchego que llega a su pueblo buscando esposa. Es un drama de sacrificio íntimo, un registro emocional más recogido que exige otra clase de trabajo actoral.
En el cine, aunque su presencia sea menor en número, ha alternado tonos con la misma soltura: fue Sandra Zaldívar en la comedia Lord, Give Me Patience, sobre un banquero conservador que debe cumplir la última voluntad de su mujer fallecida; Nagore en Two Many Chefs, en torno a un joven chef que recibe la visita inesperada del padre desaparecido treinta años atrás; y más recientemente la inspectora Iborra en The Gentleman, un thriller de venganza y personajes al límite. También apareció como Lidia en For a Handful of Kisses.
Su obra en Cinalis
| Título | Tipo | Año | Papel | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|
| 30 monedas | Serie | 2020 | Actor (Elena) | 7,3 |
| La caza | Serie | 2019 | Actor (Sara Campos) | 6,5 |
| Gran Hotel | Serie | 2011 | Actor (Maite) | 7,8 |
| Entre tierras | Serie | 2023 | Actor (María Fernández) | 7,2 |
| La embajada | Serie | 2016 | Actor (Sara Domingo) | 6,2 |
| Velvet Colección | Serie | 2017 | Actor (Elena Pons) | 5,7 |
| Lord, Give Me Patience | Película | 2017 | Actor (Sandra Zaldívar) | 6,3 |
| The Gentleman | Película | 2025 | Actor (Iborras) | 6,1 |
Qué ver primero
Si quieres entender por qué Megan Montaner se convirtió en una de las actrices que sostienen la ficción televisiva, empieza por 30 monedas: es su título con más apoyo en estos datos (7,3 sobre 654 votos) y le da un personaje, Elena, dentro de un universo donde nada es lo que parece.
Después, La caza para verla en clave de thriller: como la sargento Sara Campos, encarna la investigación en un pueblo del Pirineo marcado por una tragedia, un registro seco y tenso muy distinto al melodrama.
Y para completar el retrato, Entre tierras, donde su María Fernández ofrece el lado más íntimo y emocional de su trabajo: el de una actriz capaz de moverse del misterio coral al drama de una sola mirada.










