Miguel Rodarte: el sinaloense que se hizo dueño del cine mexicano
Del teatro clásico al capo más carismático del cine popular mexicano, retrato de un actor que igual hace reír que da miedo, y casi siempre roba la película.
“Rodarte llegó del teatro con Strindberg y Shakespeare bajo el brazo y terminó convirtiendo a un narco en leyenda de taquilla.”
Hay actores que se forjan en la comedia comercial y otros que vienen del teatro más exigente; Miguel Rodarte es de los raros que dominan ambos mundos sin que se note la costura. Nacido en Culiacán, Sinaloa, en 1971, su primer contacto con el cine fue un cortometraje negro rodado cuando todavía estudiaba. A partir de ahí lo apostó todo a la actuación: se formó en el método Strasberg en la Ciudad de México y luego en una escuela de teatro contemporáneo bajo la batuta del director polaco Ludwik Margules, donde se enamoró de Strindberg, Shakespeare y Peter Brook.
Ese pedigrí escénico explica por qué Rodarte nunca ha parecido un galán de cartón. Debutó sobre las tablas encarnando a Bosie, el amante de Oscar Wilde, en la producción mexicana de Gross Indecency, y desde entonces ha sabido llevar esa densidad a personajes que, en otras manos, serían pura caricatura. Cuando aparece en pantalla, aporta un peso específico que el cine mexicano popular no siempre se molesta en buscar.
De héroe justiciero a capo de leyenda
Su primer gran golpe fue histórico y literalmente heroico: interpretó al legendario bandido justiciero en El tigre de Santa Julia, ese Robin Hood mexicano de principios del siglo XX que robaba a los ladrones para repartir entre los pobres. El papel le trajo aplausos de la crítica y varios premios, y dejó claro que Rodarte podía cargar una película sobre los hombros.
Casi una década después llegó su otro papel definitorio, esta vez con la sonrisa torcida: Julián Pérez, el capo más magnético del cine mexicano reciente, en Salvando al Soldado Pérez. La comedia de acción —un narco que va a Irak a rescatar a su hermano soldado por orden de su madre— fue uno de los grandes éxitos de taquilla de su año y consolidó a Rodarte como una estrella capaz de mezclar violencia, humor y ternura filial en una misma escena. Entre el bandido noble y el capo entrañable está buena parte de su gracia: sabe hacer querible a quien no debería serlo.
El comediante que también incomoda
Rodarte se ha movido con soltura por la comedia coral mexicana, ese género que exige tempo y generosidad con el reparto. Estuvo en Perfectos desconocidos, la versión mexicana del fenómeno italiano sobre una cena en la que unos amigos deciden compartir todos sus mensajes y llamadas, con las consecuencias que uno imagina; y en ¿Y cómo es él?, donde el enredo del marido manso que va a encarar al taxista que le roba a su mujer se sostiene sobre el timing de sus intérpretes.
Pero cuando quiere, incomoda. En Macho interpreta a un diseñador de moda que finge ser homosexual para vender su marca, una sátira sobre las máscaras públicas; y en el drama de convivencia Time Share forma parte de un relato más inquietante sobre dos familias atrapadas en la misma villa. Su trabajo más reciente, Quite Like Paradise, lo devuelve al terreno del político ambicioso, un tipo de personaje —el poder y sus sombras— que le sienta como un guante.
Sus películas según la comunidad de Cinalis
| Película | Año | Papel | Cinalis /10 | Votos | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|---|
| Perfectos desconocidos | 2018 | Actor (Ernesto) | — | — | 7,1 |
| El tigre de Santa Julia | 2002 | Actor (El Tigre / José de Jesús Negrete) | — | — | 6,9 |
| Salvando al Soldado Perez | 2011 | Actor (Julian Pérez) | — | — | 6,6 |
| ¿Y cómo es él? | 2022 | Actor (Juan Pablo) | — | — | 7,5 |
| Macho | 2016 | Actor (Evaristo Jiménez) | — | — | 5,9 |
| Time Share | 2018 | Actor (Andres) | — | — | 5,6 |
| Quite Like Paradise | 2024 | Actor (Alonso Rondia) | — | — | 7,3 |
Seamos claros: la comunidad de Cinalis todavía no ha puntuado su filmografía, de modo que la tabla mide más su alcance y su recorrido que el veredicto de nuestros usuarios. Es una lástima, porque pocos actores mexicanos de su generación tienen un rango tan amplio, del teatro clásico a la taquilla, y merece que se le empiece a valorar aquí con la misma atención que ya recibe en su país.
Qué ver primero
Si nunca has visto a Rodarte y quieres entender su magnetismo, empieza por Salvando al Soldado Pérez: su capo entrañable es la mejor puerta de entrada. Sigue con El tigre de Santa Julia para descubrir de dónde viene su fama, y remata con Perfectos desconocidos para verlo brillar en el juego coral. Puedes recorrer el resto de su trayectoria en su ficha de intérprete.










