Retrato · Redacción Cinalis · 22 de julio de 2026

Rami Malek: la mirada que aprendió a incomodar

Del hacker insomne de la televisión al Freddie Mercury que le valió el Óscar, un actor que convirtió la intensidad contenida en firma.

Rami Malek: la mirada que aprendió a incomodar
Con Bohemian Rhapsody se convirtió en el primer actor de origen egipcio en ganar el Óscar al Mejor Actor.

Hay actores que llenan el plano y otros que lo vacían para llenarlo de otra cosa. Rami Malek pertenece a la segunda estirpe: su instrumento son unos ojos demasiado grandes para la calma, una voz que parece medir cada palabra antes de soltarla, una presencia que incomoda incluso cuando sonríe. Nacido en Torrance, California, en 1981, hijo de inmigrantes coptos, se formó en teatro antes de subirse a los escenarios de Nueva York, y ese origen escénico se nota: nada en él es casual.

Durante años fue el actor de reparto que uno reconocía sin saber de dónde. El faraón despierto de la trilogía Noche en el museo, un secundario en dramas de autor, un rostro que prometía más de lo que el guion le concedía. Hasta que dos papeles reordenaron su carrera: el hacker Elliot Alderson de Mr. Robot en televisión —que le dio el Emmy— y, sobre todo, Freddie Mercury.

Su tesis como intérprete es sencilla de enunciar y difícil de ejecutar: trabaja desde la fragilidad y la deja estallar. Es un actor de tensión interior, no de gesto grande, y por eso funciona igual de bien como víctima que como monstruo.

El salto: de secundario a icono

El punto de inflexión fue Bohemian Rhapsody (2018), donde encarnó a Freddie Mercury desde aquellos primeros días londinenses en que un joven Farrokh se ofrecía como vocalista de Smile. La interpretación le valió numerosos reconocimientos, entre ellos el Óscar al Mejor Actor en 2019, con lo que se convirtió en el primer actor de origen egipcio en ganar en esa categoría. Fue el momento en que el gran público supo su nombre, aunque él llevaba más de una década construyendo el músculo dramático necesario para sostenerlo.

Conviene mirar hacia atrás para entender el mérito. Antes del estrellato ya había asomado en cine de prestigio —un pequeño papel en The Master de Paul Thomas Anderson— y en dramas independientes de gran sensibilidad como Las vidas de Grace (Short Term 12). No era un desconocido: era un actor paciente esperando su plano.

Después del Óscar: villanos, físicos y psiquiatras

Lo interesante de Malek es lo que hizo con el capital del premio. En lugar de repetir fórmula, se dedicó a probar registros. Fue el enigmático villano Lyutsifer Safin frente a James Bond en Sin tiempo para morir (2021), demostrando que su rareza natural sirve tanto para inspirar ternura como para helar la sangre. Ese mismo año protagonizó el thriller criminal Pequeños detalles, un duelo de rostros junto a pesos pesados del oficio.

Luego llegó su participación como David Hill en Oppenheimer (2023), el fresco de Christopher Nolan sobre el padre de la bomba atómica: apenas unas escenas, pero de las que se quedan. Y en 2025 ha ensanchado su territorio con dos películas muy distintas. En Amateur interpreta a Charlie Heller, un brillante decodificador de la CIA que, tras perder a su esposa en un atentado, transforma su inteligencia en instrumento de venganza —un papel hecho a la medida de su intensidad introvertida—. Y en Nuremberg: El juicio del siglo da vida al psiquiatra Douglas Kelley, encargado de examinar a los criminales nazis durante los juicios de Núremberg, arrastrado por una obsesión con Hermann Göring y con la naturaleza misma del mal.

Ese último papel resume su búsqueda: personajes que rozan el abismo y quieren entenderlo. Malek no interpreta la maldad ni la bondad como categorías fijas, sino como preguntas.

Sus películas según la comunidad de Cinalis

Los números de nuestra comunidad confirman su buen momento. Oppenheimer es su título más votado, con un notable 8,3 sobre 10 entre 14 votos. Pero la sorpresa la da Nuremberg: El juicio del siglo, su película mejor valorada: un rotundo 9,1 sobre 10 con 11 votos, y un 73 % de quienes la vieron declarando que la aman. Dos retratos de la historia del siglo XX, dos formas de acercarse al poder y a la culpa, y en ambas Malek deja huella.

PelículaAñoPapelCinalis /10VotosMundo /10
Bohemian Rhapsody2018Actor (Freddie Mercury)8,0
Oppenheimer2023Actor (David Hill)8,3148,0
Nuremberg: El juicio del siglo2025Actor (Douglas Kelley)9,1117,3
Sin tiempo para morir2021Actor (Lyutsifer Safin)7,4
Amateur2025Actor (Heller)7,0
Pequeños detalles2021Actor (Jim Baxter)6,3
Papillon2017Actor (Louis Dega)7,3

Qué ver primero

Si solo puedes ver una, que sea Bohemian Rhapsody: es la actuación que lo definió ante el mundo y la que le dio el Óscar. Como segundo paso, entra en su vertiente más oscura y actual con Nuremberg: El juicio del siglo, la mejor valorada por la comunidad de Cinalis, donde su psiquiatra obsesionado con el mal condensa todo lo que sabe hacer. Y para completar el retrato, Oppenheimer demuestra cómo un actor de su calibre puede marcar una película con apenas unas escenas.

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