Sasha Pieterse: la niña perdida que sostuvo un misterio de siete años
Nacida en Johannesburgo y criada frente a las cámaras, la actriz convirtió a una desaparecida en el centro de gravedad de un fenómeno adolescente.
“Alison DiLaurentis es una ausencia que organiza toda una serie: el secreto que las demás no pueden dejar atrás.”
Hay carreras que se definen por un solo personaje, y no siempre por presencia sino por ausencia. La de Sasha Pieterse es una de ellas. Nacida en Johannesburgo el 17 de febrero de 1996 y luego actriz y cantante estadounidense, Pieterse pasó buena parte de su adolescencia dentro del engranaje de un fenómeno televisivo que la usó como su misterio central: la chica que desaparece y cuya sombra lo condiciona todo.
Su nombre está atado a Alison DiLaurentis, el papel principal de la serie de intriga Pequeñas mentirosas (2010) y de su continuación, Pretty Little Liars: The Perfectionists (2019). Es un rol tramposo y difícil: interpretar a una persona cuya desaparición pone en marcha toda la maquinaria narrativa, alguien que existe primero como recuerdo, amenaza y sospecha antes que como cuerpo en pantalla. Pieterse lo sostuvo durante años, y esa longevidad —la de crecer a la vista del público dentro de un mismo personaje— es la clave para entender su trayectoria.
Pero limitarla a ese título sería injusto. Antes y alrededor de Pequeñas mentirosas hay una filmografía que va del cine familiar al comedia romántica y a un rodaje con uno de los directores más singulares del cine estadounidense contemporáneo. Vale la pena mirarla entera.
De la fantasía infantil al retrato coral
El arranque de Pieterse llega por la puerta de la fantasía para todos los públicos. En Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl (2005) encarna a Marissa / Ice Princess dentro de un mundo donde los amigos imaginarios de un niño con mucha imaginación cobran vida y lo arrastran a una serie de aventuras. Es cine de superpoderes y colores saturados, un territorio habitual para los intérpretes muy jóvenes, y el primer escalón de una carrera que pronto viraría hacia otros registros.
Dos años después aparece en Novio por una noche (2007) como Goth Girl, en una comedia sobre Charlie, un hombre marcado por una supuesta maldición: las mujeres con las que se acuesta encuentran justo después a su amor verdadero. Es un papel breve dentro de una comedia romántica de premisa disparatada, pero forma parte del mismo aprendizaje: moverse por géneros distintos antes de encontrar el personaje que la definiría.
Ese personaje llega con Pequeñas mentirosas. La serie sigue a cuatro amigas tras la desaparición de Alison, la quinta del grupo; un año después empiezan a recibir mensajes anónimos de alguien que firma como 'A' y amenaza con revelar sus secretos, incluso algunos que solo Alison conocía. Ese planteamiento —el secreto compartido como bomba de relojería— convierte al personaje de Pieterse en una ausencia que organiza toda la ficción. Con más de 2.700 votos en su media mundial (8,0), es su título con mayor respaldo en Cinalis, y el que mejor explica su lugar en la cultura popular de esos años.
Los papeles de instituto y una escala pequeña
Buena parte de su cine gira, no por casualidad, en torno al ecosistema del instituto y de la vida adolescente. En Un chiflado encantador (2011) es Amy Loubalu dentro de una historia sobre la chica más popular del centro que termina descubriendo su verdadero yo al participar en un documental dirigido por un compañero. En G.B.F. (2014) interpreta a Fawcett Brooks en una comedia centrada en dos estudiantes homosexuales y en las dinámicas de popularidad que se disparan cuando uno de ellos empieza a ser 'adoptado' por las chicas cool.
Ese mundo escolar reaparece más tarde en dos títulos de escala más modesta: A golpe de monedas (2017), donde es Dakota Cunningham entre cuatro estudiantes que planean un atraco para salvar su instituto de la crisis, y The Honor List (2018), en la que da vida a Isabella Walker dentro de una historia de amigas separadas por el tiempo y una cápsula enterrada. Son películas con pocos votos registrados, así que conviene tomar sus medias con cautela; interesan más como continuidad temática que como hitos aislados.
El desvío hacia el cine de autor
El título más inesperado de esta selección es Puro vicio (2014), donde Pieterse aparece como Japonica Fenway. Es una película muy distinta de todo lo anterior: un relato ambientado a finales de los años sesenta en Los Ángeles, con el detective privado Doc Sportello enredado en la desaparición del nuevo amante de su antigua novia y en una espiral de situaciones donde la resolución del misterio deja de ser lo importante. Con casi 2.700 votos y una media mundial de 6,5, es —junto a Pequeñas mentirosas— uno de los pocos títulos de esta lista con respaldo suficiente para hablar con cierta seguridad. Que una actriz asociada al fenómeno adolescente tenga en su filmografía una incursión en este tipo de cine dice algo sobre la amplitud de su recorrido.
Más recientemente, La imagen de ti (2024) le ofrece un doble papel, Anna / Zoe, en un thriller sobre gemelas idénticas y la desconfianza que despierta el nuevo pretendiente de una de ellas. El desdoblamiento —dos personajes en un mismo cuerpo— es una prueba de oficio interesante, aunque su registro de votos aún es demasiado pequeño para sacar conclusiones.
Su obra en Cinalis
| Título | Tipo | Año | Papel | Mundo /10 |
|---|---|---|---|---|
| Pequeñas mentirosas | Serie | 2010 | Actor (Alison DiLaurentis) | 8,0 |
| Puro vicio | Película | 2014 | Actor (Japonica Fenway) | 6,5 |
| Novio por una noche | Película | 2007 | Actor (Goth Girl) | 5,9 |
| Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl | Película | 2005 | Actor (Marissa / Ice Princess) | 5,2 |
| Un chiflado encantador | Película | 2011 | Actor (Amy Loubalu) | 6,7 |
| G.B.F. | Película | 2014 | Actor (Fawcett Brooks) | 5,9 |
| A golpe de monedas | Película | 2017 | Actor (Dakota Cunningham) | 5,4 |
Qué ver primero
El punto de partida obligado es Pequeñas mentirosas: es el título que define su carrera y el que reúne más respaldo de público en estos datos. Empezar por ahí es entender por qué su nombre importa.
Después, para ver otro costado, Puro vicio: un rol pequeño dentro de una película que la coloca en un contexto de cine de autor muy alejado de su registro televisivo.
Y si quieres rastrear su recorrido por el cine de instituto, Un chiflado encantador es una buena muestra de ese territorio, con la actriz jugando a desmontar el arquetipo de la chica más popular del centro.










