En junio de 2012, LeBron James, Dwyane Wade, Chris Bosh y el Miami Heat cumplieron con la promesa de entregar un campeonato a los aficionados al baloncesto del sur de Florida. Parecía poco probable que pudieran igualar el drama y la intensidad de esa carrera por el título en una segunda actuación. Pero este no era un equipo de baloncesto ordinario. Desde la noche de apertura de la temporada 2012-13 de la NBA, el Heat estaban decididos a demostrar que no solo estaban dispuestos a aceptar el desafiante reto de repetir como campeones, sino que también estaban destinados a convertirse en uno de los equipos más exitosos y celebrados de la historia. Nadie podría haber anticipado la asombrosa racha de 27 victorias consecutivas que catapultaría al Miami Heat a una de las mayores historias del año. Y después de barrer a los Milwaukee Bucks, despachar a los Chicago Bulls y superar a los Indiana Pacers, Miami se llevaría a casa su segundo título consecutivo después de una épica serie de siete partidos con los San Antonio Spurs.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.