Durante mucho tiempo se creyó que los animales solo jugaban para aprender, solo se apareaban para reproducirse y solo consumían drogas por accidente. Pero a veces, simplemente lo hacen por diversión. La investigación ha revelado que los animales buscan placer al igual que los humanos, y que existen muchas formas en que disfrutan. ¿Sabías que las ratas adoran jugar al escondite? Que los primates juegan juegos eróticos para aliviar las tensiones dentro de sus grupos! ¿O que los renos son muy aficionados a los hongos alucinógenos? Los científicos muestran que esta búsqueda del placer –tan salvaje como pueda ser– podría incluso ser clave de la evolución y la biodiversidad. Combinando testimonios de etólogos internacionales, archivos científicos y secuencias que muestran a los animales en sus hábitats naturales, este inusual documental revela la complejidad del placer animal.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.