Cada vez más bacterias se vuelven insensibles a los antibióticos, no en menor medida debido al consumo excesivo de medicamentos. Según la UE, este problema podría pronto convertirse en tan explosivo como la cuestión medioambiental - y la resistencia a los antibióticos amenaza con convertirse en una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Por lo tanto, la investigación debe encontrar alternativas - no curas milagrosas, sino medicamentos permanentemente efectivos. Ya ha habido uno en el pasado: Hace cien años, el biólogo francés Félix d'Hérelle descubrió misteriosos "virus que comen bacterias", conocidos como bacteriófagos o fagos en resumen. Utilizó estos para tratar con éxito infecciones bacterianas antes del desarrollo de los antibióticos, pero su método fue olvidado de nuevo. ¿Es la terapia con bacteriófagos la medicina milagrosa del futuro?
Disponible para ver en streaming.