En junio de 2015, un grupo de highliners franceses, incluyendo algunos de los mejores del país, realizaron una expedición para instalar highlines en la Isla de la Reunión. Exploraron los lugares más remotos de la isla, desconocidos para el público en general. Este proyecto les permitió descubrir la isla de una manera novedosa y, al mismo tiempo, a través de la soledad, revelar sus joyas escondidas a un público más amplio. Y tratar de superar el récord mundial de highline, con una línea de más de 400 metros. 44 minutos emocionantes a gran altitud y espectaculares imágenes, testigos de una naturaleza floreciente y humilde.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.