En abril de 1985, Kusama organizó una performance en el bosque de cerezos del templo budista Kuhonbutsu Jōshin-ji, en Tokio. Encargada por un profesor de la Universidad de Tokio, la performance se tituló Basara no Hana (Flores de la extravagancia) en referencia a la extravagancia del señor del siglo XIV Dōyo Sasaki. Se decía que había celebrado una lujosa fiesta de cerezos cerca de Kioto que duró veinte días. Para la performance, Kusama rodeó los árboles en flor con cintas rojas y blancas, conectándolos en una 'red'.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.