No sé si el amor es una magia, una dulce fantasía, si es como un sueño que al fin encontré y esas vainas que decía un buen cristiano después de sentir el boom del perreo intenso.
Tampoco sé si son Jesse y Celine escuchando música en una cabina mientras no paran de verse el uno al otro porque se mueren por besarse, ahí mismo, frente a todos, a pesar de recién haberse conocido en un tren vía Viena…pero parece.
Volví a ver esta peli después de un buen rato. Sonreí, me dio queso y la amé casi tanto como amaré hacer mi show unipersonal el 21 de septiembre en Maracay.

