Cada arma nuclear fabricada, cada vatio de electricidad producido en una central nuclear deja un rastro de residuos nucleares que durará durante las próximas cuatrocientas generaciones. Nos enfrentamos al problema de cómo advertir al futuro lejano de los residuos nucleares que hemos enterrado, pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo imaginar las amenazas lejanas a los lugares, qué tipo de monumentos se pueden construir, podrían las historias o leyendas proteger a nuestros descendientes? Rodada en el único cementerio nuclear americano, en un complejo de armas nucleares y en Fukushima, la película se ocupa de la forma en que las personas están lidiando con el problema actual y imaginando el futuro. Parte ensayo observacional, parte novela gráfica, este documental explora la idea de que a lo largo de los milenios, nada permanece en su lugar.
Disponible en streaming y alquiler digital.