El productor y director Glenn Jordan reunió dos obras de Tennessee Williams, escritas con veinte años de diferencia, que examinan el tema del aislamiento con claridad inquisitiva. La presentación conjunta, titulada "Dragon Country", cuenta con el estreno mundial de "No puedo imaginar mañana", protagonizada por Kim Stanley y William Redfield, y una obra anterior, "Háblame como la lluvia y déjame escuchar", protagonizada por Lois Smith y Alan Mixon. Juntas, las obras dramáticas se adentran en "una tierra de dolor soportado pero insoportable, donde cada uno está tan absorbido, ensordecido, cegado por su propio viaje a través de ella, que no ve, no busca, a nadie más que gatea a través de ella con él".
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.