No hay nada como un buen musical opulento y llamativo para levantar el ánimo, pero cuando se trata de un musical de Hong Kong de la década de 1960 orquestado por un director y compositor japonés, se convierte en un clásico del kitsch campy. Como continuación del megahit del año anterior, Hong Kong Nocturne, con el mismo equipo creativo japonés, Hong Kong Rhapsody sigue las fortunas de un mago desempleado cuya vida amorosa es tan enredada que haría falta Houdini para desenredarla.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.