En su momento, Jiuxiangiao fue el lugar donde nació la industria tecnológica china, pero ahora es una 'zona de chabolas' destinada a la renovación urbana. Los residentes recuerdan cómo el área creció hasta convertirse en un distrito de electrónica avanzada en la década de 1950, como parte del primer Plan Quinquenal del gobierno chino para el desarrollo social y económico. Con el apoyo de la Unión Soviética, las fábricas comenzaron a producir los primeros ordenadores y conmutadores telefónicos a gran escala fabricados en China. El Hongxia se construyó como parte de una red de comodidades que incluía un salón de baile y un salón de juegos, todos destinados a enriquecer la vida cultural de los trabajadores. Había guarderías en las fábricas, piscinas de natación gratuitas y el cine, donde la entrada era gratuita o costaba como máximo cinco centavos. Mientras los entrevistados lamentan la pérdida de estos servicios, los promotores inmobiliarios están llamando a la puerta. 'Demoler este lugar y construir rascacielos... me parte el corazón', se lamenta Wei Guotian, el ex gerente del teatro.
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