De alguna manera en silencio, viajé a casa hasta aquí dormido, intentando pensar, para sacar lo que una vez sentí de las sombras. Tenía que dar un salto hacia lo no-consciente aún, hacia la verdad y la absolución de las imágenes y los sonidos, hacia el rostro de algo aún sin nombre. El único medio de hacerlo era encontrar y fundar esta cosa. Esta cosa sin nombre que emerge, como yo, de nuevo y por primera vez, en el mundo, y nunca lo abandonará. Esta cosa de la vela negra del amor. Esta cosa abandonada y encontrada. Esta cosa de ti. Los golpes de viento eran muy fuertes y la noche muy oscura, pero nuestra pequeña ballenera se deslizaba como una cosa viva.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.