El psíquico privado Mathias Scibolini ejerce su profesión correctamente y a la plena satisfacción de sus clientes. Cuando se produce la integración de los videntes en la empresa municipal, él sigue ejerciendo la adivinación bajo su nombre civil Mathias Scibolini. La administración se resquebraja, los servicios de adivinación son descuidados y la satisfacción del cliente disminuye. Sin embargo, después del horario laboral, es posible acudir al apartamento del vidente, donde todo es como solía ser.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.