Esta película tiene lugar en la isla de Sein y refleja una experiencia que le sucedió a la directora, Jeanne Labrune. Antes que ella, los equipos de filmación que seguían el rastro de los marineros que, en 1940, se unieron a De Gaulle en Inglaterra, habían aburrido a los isleños. La cineasta se encontró en una posición de incrustación, en un estado de no comunicación que bordeaba la exclusión. Incapaz de obtener nada de los habitantes, pero sin embargo involucrada en el entorno de granito y mutismo de la gente, se filmó a sí misma como una "vagabunda no integrada" en una isla, cuya tendencia a la fosilización así revela.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.