La vida de un restaurante "grande" vista como un mundo en sí mismo, un mundo aparte con sus propios habitantes, reglas, intrigas, movimientos, jerarquía, historia y cuentos, relaciones internas y externas... un mundo orgánico que late, se mueve, grita, llora, canta y, por supuesto, come. Aquí, la particularidad de su visión radica en el montaje escénico, que ofrece dos espacios paralelos y separados que interactúan entre sí: el mundo "visible" en el lado del comedor, y el mundo "subterráneo" en el lado de la cocina. En el entreacto, el espectador cambia de lado, viendo la misma historia desde dos puntos de vista radicalmente diferentes.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.