Para Mahler, las sinfonías siempre fueron un medio para interpretar los problemas filosóficos más enrevesados que no podían resolverse verbalmente. La ambiciosa estructura de la Quinta Sinfonía en cinco partes abarca desde la Marcha Fúnebre hasta el estruendoso final. Es un intento directo de resolver el conflicto trágico con el mundo que lo rodea. La brillante cuarta parte de la sinfonía, Adagietto, se asemeja a una flor hermosa y misteriosa que cada director reimagina a su manera. Como uno de los maestros más influyentes del siglo XX, Mahler redefinió el papel del director. Para él, el director es tan integral a sus propias obras musicales como lo es al compositor. Cuando un maestro sube al podio y abre la partitura, recrea universos musicales desde cero. Teodor Currentzis y la orquesta musicAeterna han interpretado las sinfonías de Mahler en todo el mundo durante muchos años. La Quinta Sinfonía ha ganado su lugar como uno de los puntos culminantes del ciclo.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.