Todos conocían a Marco Bakker como el príncipe de la opereta más querido de Holanda. Hasta ese momento en 1997. Todo cambió. ¿Cómo sigues adelante? En este retrato íntimo, nos familiarizamos con un lado completamente diferente de Bakker. Por ejemplo, resulta que el cantante ha dominado no solo las 'piezas ligeras y frívolas', sino también los clásicos exigentes, y junto con su pareja Willeke van Ammelrooij, se ve obligado a cambiar su castillo de cuento de hadas por una humilde casa adosada en su pueblo natal Beverwijk.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.