El 22 de marzo, cuatro días después de regresar a su hogar en Andalucía, Luis de Vargas escribe la primera de sus cartas a su tío y profesor favorito en el seminario. Informa de que su padre pretende engordarlo durante sus vacaciones, para tenerlo listo para regresar en otoño y terminar su formación para el sacerdocio. Menciona de pasada que su padre está cortejando a una atractiva viuda de veinte años, Pepita Jiménez; su padre tiene cincuenta y cinco años. Pepita había estado casada durante poco tiempo con un prestamista de ochenta años llamado Gumersindo. Luis no está ansioso por ver a su padre casarse de nuevo, pero promete a su tío no juzgar a Pepita antes de conocerla.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.