14 de noviembre de 1951, la orilla izquierda del río Po, a pocos cientos de metros del puente ferroviario de Padua-Bolonia, se rompe. La marea invade las tierras de Polesine en pocos minutos, una de las regiones más pobres de Italia en ese momento. Miles de personas, hombres, mujeres y niños huyen mientras el agua permanece estancada durante meses entre las casas y el campo. Hoy, 70 años después, los niños de aquella época recuerdan esos meses inmortalizados por las películas perfectamente conservadas en los archivos del Istituto Luce.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.