El 25 de abril de 1974, un hombre caminó solo por Largo do Carmo. Llamó a la puerta de los cuarteles militares de la GNR y entró, desarmado y sin escoltas. Dentro, el jefe del Gobierno, Marcelo Caetano, esperaba, rodeado de militares y civiles. El hombre que lo miró fijamente esa tarde y exigió su rendición, garantizando su seguridad, acababa de liderar al regimiento de Artillería 1 de Santarém en la toma de la capital. Sin disparar un solo tiro, logró derrocar a un régimen que llevaba más de 48 años en el poder. Ese fue el último paso que había que dar y él lo dio, sin vacilar, convirtiéndose en la figura inevitable del día que marcó el comienzo de la democracia en Portugal.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.