En un museo de transporte, los objetos expuestos comienzan a contar sus historias. Lo más interesante es la historia del coche Pullman. Al principio, sirvió como medio de transporte para una familia principesca; luego se convirtió en el coche de mando para el alto mando militar; y finalmente, lo más aventurero de todo, terminó con un circo. Convertido en un bar, finalmente tuvo su día y se suponía que debía servir como portador de letreros. Afortunadamente, el museo lo salvó de este triste destino.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.