Ay, caramba, los Schmirinskis están mirando hacia atrás. ¿Puede eso acabar bien? Porque cualquiera que los conozca (y ¿quién no?) sabe que Stefan "Schmidi" Schmidlin y René Rindlisbacher no pueden ni ponerse de acuerdo en dos frases. Pero por una vez, deberían estar de acuerdo en que la casi 70 minutos de cross-section de unos 10 años de trabajo cómico de Schmirinski es simplemente lo mejor. Tomemos, por ejemplo, su primera aparición en la televisión en Tell-Star en 1991, que ya demostraba todas las características de su humor multifuncional – slapstick, juegos de palabras y acrobacias que rozan la gimnasia artística. O sus parodias de celebridades, que ni siquiera perdonan a "sagrados" colegas como Don Marcocello o Kliby. Sin mencionar sus alucinantes proezas deportivas, con las que los dos dejaron atónita a la audiencia de televisión de "Lo mejor de Suiza".
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.