En la película más personal e implacable de su carrera, el historiador Simon Schama se enfrenta a la enormidad del Holocausto y la catástrofe experimentada por sus víctimas. En un viaje que termina con su primera visita a Auschwitz, Simon recorre el Continente para explorar cómo el Holocausto fue mucho más que una obsesión nazi que se desarrolló en cámaras de gas, sino un delito de complicidad a nivel europeo. Desde balas en las tierras lituanas de sus antepasados hasta la burocracia en los Países Bajos, revela cómo los prejuicios arraigados se utilizaron como arma para enfrentar a la gente contra sus vecinos judíos. Como muestra una conmovedora entrevista con un superviviente, la historia de cómo "el mal llega paso a paso" sigue siendo poderosamente relevante hoy en día.