La ópera comienza al final. La mujer acaba de sufrir un terrible accidente, un choque tanto del ordenador como de su cerebro al que el ordenador está conectado. Las dos primeras partes nos llevan a través de la reconstrucción de su historia, el uso de su cuerpo, habla, memoria y los bancos de datos y el cerebro central del ordenador. Comparte material genético y orgánico con el ordenador, ya que el ordenador reemplaza partes de su cuerpo con su material cibernético. La relación es incierta para ambos. Donde la realidad existe es en una red flotante y multicapa de alucinaciones, recuerdos fracturados y su vida interior externalizada vista en las pantallas del ordenador, la propia película. Ella está físicamente presente, presenciando y participando en la historia en el escenario, el ordenador, que consiste en pantallas, sonidos, iconos musicales y una unidad central de cristal en la que la mujer realiza sus rituales de reconstrucción. La historia se despliega para ella y para nosotros al mismo tiempo en una búsqueda para entender qué causó el accidente...
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