Durante el reinado de Oliver Cromwell, el culto católico está prohibido bajo pena de muerte. Tres soldados son arrestados como católicos y condenados a morir. Cromwell decide perdonar la vida a dos de ellos y decidir cuál debe morir por azar. Los guardias traen al primer niño que encuentran. El soldado al que la niña le da el 'disco de la muerte' será el que muera. Cromwell se encapricha con la niña y le regala su anillo de sello. Por casualidad, el niño es la hija de uno de los soldados y le da el disco de la muerte a su padre, porque cree que es bonito. La niña es devuelta a su hogar con su madre, que se entera de la inminente ejecución de su esposo y del poder del anillo. Se apresura a llegar al lugar de la ejecución y salva a su esposo mostrando el anillo.