Al comienzo de la década de 1960, en Salisbury (ahora Harare), en Rodesia del Sur (ahora Zimbabue), el gobierno de Ian Smith ahorcó a tres revolucionarios negros que habían sido indultados por la Reina de Inglaterra. René Vautier, con ZAPU (Partido Africano de Zimbabue para la Unidad), denuncia este asesinato. Expulsado por la policía rhodesiana (informada por los servicios secretos franceses), el cineasta rueda una película en Argelia en forma de acusación contra la barbarie colonial. La película fue prohibida inicialmente en Francia, y luego autorizada en 1965.
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