Desde que empecé a hacer películas, me ha molestado en cierto sentido que las imágenes cinematográficas son demasiado concretas, porque técnicamente tratan de imitar el sentido del espacio característico de la vida cotidiana. Así que la historia enciende la imaginación solo para ser frenada por las imágenes y detener al espectador de tomar un vuelo de fantasía. Siempre he estado buscando una herramienta intrínsecamente diferente en la realización de películas. Una que pudiera registrar el espacio en su progresión temporal. ¡Nunca habría pensado que existiera!
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.