Esta película no es solo una adaptación de la novela de Daniel Defoe "Robinson Crusoe" de 1719. Más bien, aborda el gran mito cultural que ha crecido a partir de la premisa del libro: un hombre blanco 'civilizando' a los habitantes indígenas de una isla y reclamando el territorio como su propiedad. En un momento en que la llamada a descolonizar el mundo del arte y sus instituciones asociadas nunca ha sido más urgente, la intervención cinematográfica de Deboosere resuena con una gran cantidad de trabajos que buscan desestabilizar y reemplazar la ideología del imperialismo. El resultado es una película singular y subversiva, satírica y sorprendentemente encantadora al mismo tiempo, que presta tanta atención a los animales y al mundo natural como a las locuras de la historia 'antropoceno' construida por el ser humano.