Seis meses después de los acontecimientos de su documental The People of the Kattawapiskak River, Alanis Obomsawin regresa a la comunidad cree de Attawapiskat en el norte de Ontario, cuya grave crisis de vivienda en 2011 hizo titulares internacionales. Aunque el clamor público dio como resultado algún alivio a corto plazo para los más necesitados, Obomsawin revela que la crisis persiste en la aislada Primera Nación. Las viviendas de socorro enviadas a la comunidad no están equipadas para hacer frente al invierno riguroso, ya que la superpoblación y la falta de hogar siguen siendo realidades diarias. A pesar de sus padecimientos, los residentes de Attawapiskat siguen siendo fuertes, unidos en el amor y la creencia de que debe lograrse un futuro mejor.