

Un hijo cumplidor (Eugene Cordero) pasa una semana ayudando a su excéntrico padre anciano (Raul Aranas) a mudarse de la única casa que ha conocido en América. Cuando su padre dice que no se irá a menos que pueda llevarse su vieja furgoneta Toyota de 1986, algo que él preferiría dejar atrás, las cosas empeoran. Sin otra opción, el hijo contrata a un mecánico para reparar la furgoneta, pero descubre que lo que realmente está roto es la relación entre él y su padre; una relación que ha sido inexistente desde la muerte de su madre. El hijo quiere que su padre se mude con su nueva familia y siga adelante con su vida, pero dejar ir es más fácil de decir que de hacer.
No hay reseñas todavía. ¡Sé el primero en escribir una!