El siglo XX llegó con una oleada de Progreso, con grandes avances en comunicaciones y transporte. La sociedad seguía siendo clasista, y en ese momento, Gran Bretaña aún construía el 50% de los buques mercantes del mundo. En la búsqueda de velocidad, Cunard había construido los transatlánticos más grandes y rápidos en Lusitania y Mauritania. Pero la Compañía White Star optó por la seguridad y el confort. Planearon una nueva generación de transatlánticos gigantes que serían los más seguros y lujosos en el mar. El Olympic fue el primero y el Titanic lo siguió. Las modificaciones le dieron una mayor tonelaje que a su hermana. Era un palacio flotante, el barco más grande y, al parecer, el más seguro del mundo. Su trágico viaje inaugural daría lugar a cambios clave en la ley y el modo de viajar por mar. Esto no fue solo otro naufragio, ¡fue el fin de una era!
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.