En la década de 1950, un activista del partido viaja a la Transilvania rural para colectivizar las granjas de los pueblos. Un acomodado propietario se resiste a los intentos de hacer que renuncie a su riqueza, negándose a ser reducido al nivel de aquellos que nunca han trabajado. El concepto de colectivización es resumido por un villano indignado que, obligado a trabajar la tierra que ya no posee, bombardea al activista del partido que afirma que la tierra sigue siendo suya: "Me cortaste el p..., me lo puso en la mano y me dijo: 'tómalo, sigue siendo tuyo'".
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.