Creciendo en un orfanato, el único deseo de Maddox de ocho años es ser adoptado. Pensando que Dios le envió una señal de que se haría realidad, comienza a notar que sus deseos para los demás se cumplen, pero su deseo para sí mismo queda sin respuesta. Frustrado con Dios y en conflicto con el propósito de sus poderes, Maddox se queda con la decisión de ayudar a aquellos con quienes se encuentra o de egoístamente retener su habilidad por despecho por no obtener lo que cree que se merece.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.