Michael deja clara su intención desde el inicio: rendir homenaje al legado musical de Michael Jackson. Jaafar Jackson sorprende con una interpretación precisa y comprometida de su tío, especialmente siendo su primer papel, y sostiene la película a través de performances musicales realmente emocionantes, de esos que se sienten en la sala de cine. La historia recorre el viaje del artista desde un lugar humano, mostrando cómo su personalidad se forma entre talento, presión y una crianza marcada por un padre abusivo. El niño que interpreta a Michael destaca con fuerza, y Colman Domingo construye una figura paterna abusiva, dura e inquietante. Es una película que conecta desde el personaje que fue Michael Jackson y el impacto de su música en nosotros.