“El Renacido” es el título poético que eligen para no llamarla “El Desgraciado”.
Escribí una reseña híper larga pero se me borró ya terminando y que arrechera.
Resumiendo, que peliculón, del tipo que me gustan, esas que ofrecen varios ‘un poquito más’, no me importa cuánto dure mientras me mantenga así de inmerso en ella.
Leí por ahí que la filmaron casi completamente con luz natural, y se siente; es digna merecedora a mejor fotografía. Una locura de secuencias, una locura de planos creativos, el director mexicano se luce logrando en nuestros cuerpos todas las reacciones que quiere, nos crea una empatía física por los personajes, saltos del asiento, manos a la frente, y sonidos de “uuuuuuiihghgggggg”…. de verdad es fascinante hasta el CGI del oso, en esta cinta TODO se siente con tanta vida.
Transforman la que parece una simple fábula de venganza en un crudo viaje sensorial de supervivencia. Vivo por estas películas, los diálogos no son la gran cosa porque creo que la mejor forma de comunicarse que tiene la película son los silencios, el crujir de la nieve, la crepitación del fuego, y por supuesto, la encarnación de Di Caprio como Glass, cada sonido, tosido y jadeo te convence de lo que el personaje está sintiendo, ya era hora de que le dieran su Oscar.
Por otro lado me sorprendió ver a Tom Hardy, es fabuloso, como siempre, una combinación de actores peleando que ME ENCANTA, me hace pensar en ¿por qué no vi esto antes? Pero creo que la vi en el momento perfecto de mi madurez para poder apreciarla como la aprecié, es delicada, es cruda, es susurrante, es escandalosa, es horrible y es hermosa.
Cuando piensen en una cosa bien hecha, piensen en El Renacido.