Cómica, luego aburrida, luego abre debates interesantes que nunca explora, luego cómica otra vez, luego aburrida otra vez, luego pareciera seguir el mismo ciclo redundante da la vida y muerte constante del protagonista.
Robert Pattinson merece un Oscar que jamás le van a dar porque, aunque él haga todo para salvarla, el resto de la peli no lo ayuda.
La única forma de que fuese menos sutil es que cambiasen el título a "Las Aventuras de Mickey 17 y Trump Malo Maluco"