Al ser la tercera de <i>A Quiet Place, </i>era obvio que esta peli no tendría el factor sopresa de cómo son los aliens, ni el suspenso que viene con la incertidumbre, ni las vibras MILF y DILF de Emily Blunt y Jim de The Office cuando tiene barba.
Lo fino es que <i>Day One</i> lo compensa con un gato-coronel y una trama más personal que obvia. En un mundo donde <b>todos</b> quieren sobrevivir, la única persona que <b>sabe</b> que va a morir solo quiere una pizza.
Lo compro, pero yo hubiera buscado una con burrata y pesto. Sí, esta es una publicidad indirecta para que vayan el miércoles a Pizpa.