La última película de Clint Eastwood es un drama judicial tenso, entretenido, lleno de preguntas difíciles y con un par de estupideces enormes que dejo pasar porque Clint tiene 94 años y no debe saber cómo funciona Google.
La trama se resume en: <i>¿Qué harías si siendo jurado de un caso de asesinato descubres que verdadero el culpable podrías ser tú? </i>
Y la verdad es que yo también fingiría demencia si en casa me espera Zoey Deutch embarazada.
También iría a mi show de INDEPENDIENTE el 27 de diciembre en Maracaibo, pero eso no tiene nada que ver con la película o Zoey Deutch.