Siento que la película tenía potencial, pero termina siendo un caos. Jamie Foxx es lo más entretenido del filme, mientras Scott Eastwood y De Niro hacen lo que pueden con un guion confuso y lleno de flashbacks innecesarios. La acción funciona por momentos, pero la historia nunca termina de conectar.
Diría que es una de esas películas “raras” que se pueden ver una vez por curiosidad, pero nada más.