Me sorprendió muchísimo. Toma un personaje clásico de Oliver Twist y lo convierte en un drama lleno de aventura, humor, romance y mucha tensión. La ambientación es impecable, las actuaciones son excelentes y la historia logra sentirse fresca sin perder la esencia del original.
Es de esas series que te atrapan desde el primer episodio y mantienen un equilibrio perfecto entre emoción y entretenimiento.
Es una apuesta segura. ¡Totalmente recomendada!
